domingo, 19 de junio de 2011

Un mal entendido

Marta: ¡Hola!, ¿Qué haces?

Dijo desde la habitación

Mario: Nada que te interese.

Respondió el chico sentado al lado de su cama.

Marta: ¡Mmmm!, quiero ver, ¿Me dejas?

Se movió lentamente hasta llegar al hombro del chico

Mario: ¡Arrgh!, mmm, quizás, no lo sé... No te dejaré, ¿por qué tendría?

Dijo el chico con una cara roja y volteando lo que hacía.

Marta: ¡Rayos! déjame ver que haces.

Dijo un poco enojada

Mario: Te digo que no quiero.

La chica se puso de pie

Marta: Entonces toma esto

Dijo mientras le golpeaba con el pie en la columna.

Mario: ¡Auch! eso duele, ¿estás loca? ¿Por qué me golpeas?, al menos te hubieras quitado los zapatos.

Marta: No me importa, muéstrame lo que haces.

Mario: ¡Esta bien, pero cálmate, pequeño demonio!
Mientras se sobaba la espalda con la otra mano, tomó lo que tenía en la mano y con un ligero movimiento le dio vuelta dejando ver el contenido del cuadro.

Marta: no entiendo que es todo eso, solo veo rayones y trazos, no entiendo nada, valla que si te gusta perder el tiempo.

Mario: Pues te dije que no te interesaría, pues no está completo, cuando lo termine te lo enseño. Siempre y cuando no me hayas matado primero.

El chico sonrió de una forma sarcástica. La chica se le acercó al hombro nuevamente con un aura oscura.

Marta: ¿Qué estas insinuando, escombro de basura? si tienes algo que decir hazlo sin murmurar y dilo alto y claro.

Y en un cambio total de actitud puso una sonrisa

Marta: ¿Por cierto que harás mañana?

Mario: Esconderme de un monstruo.

Nuevamente la chica cambio su ánimo.

Marta: ¡Tienes una gran boca!

Mario: No como la de alguien que se come a su novio en vida.

La chica con la misma actitud forzando una sonrisa le respondió

Marta: Nunca paras de hacer bromas, que boca la tuya, tendré que darte lecciones.

Ella se acerca lentamente por detrás y puso sus manos en el pecho del chico. El chico exclamo inmediatamente con una cara roja.

Mario: ¡Rayos!, ni muerto aceparía clases por parte tuya.

La chica al escuchar eso dio una sonrisa de travesura

Marta: ¿Dirás lo mismo si te digo que por cada respuesta correcta en el examen recibirás un beso?

Mario: Como sea déjame terminar ¿sí?, estoy ocupado, vente mañana y lo platicamos

Marta: ¿Eso es un sí?

Mario: ¡Sí!, ¡sí!, lo que tú digas. Ya me has atrasado mucho.

La chica se levantó inmediatamente se puso roja y volteo inmediatamente cubriéndose la cara

Marta: Valla, que has dicho, me has avergonzado.

Mario: Si, si, ya te dije que sí, ve a tu casa y mañana hablamos, déjame terminar esto, que es muy importante para mí.

La chica sonrió

Marta: No hay problema cariño, hasta mañana, ¡adiós!

Cerro la puerta y media hora después, la puerta se abrió nuevamente

Beatriz: Hermano, está lista la cena. Tu novia se fue hace media hora y nunca la vi tan feliz como ahora.

Mientras Mario estaba sollozando en un rincón, acurrucado como si de un niño espantado se tratase.

Beatriz: ¿Y a ti que mosca te pico?

Mario: Ese monstruo hoy está feliz pero mañana me mata.

Beatriz: ¿Por qué? si salió con una sonrisa. Que seguro ha de haber espantado a sus padres.

Mario: Pues esa es la razón, de alguna forma estábamos peleando, pero me encontraba tan concentrado haciéndole un regalo sin que se diera cuenta que no prestaba mucha atención a lo que ella decía, de alguna forma me las arregle para que no se diera cuenta lo que yo hacía, pero termine diciendo algo sobre darle un beso o recibir un beso, y al verle la cara feliz no pude aclarar las cosas.

Beatriz: ¿Y por qué no solo le das lo que ella pide?

Mario: Porque es simplemente mi primera vez, y que sea con ese demonio, será espantoso.

Beatriz: A ver, no entiendo, ella es tu novia ¿no?...

Mario: Corrijo, ella dice ser mi novia, ¿además quien sería novio de una cosa como esa?
Beatriz: Hay que lindo ustedes se aman, bueno como sea, besarse es algo normal entre las parejas, así que relájate, todo saldrá natural.

Mario: Es que parece que no me entiendes.

Beatriz: Claro que si te entiendo, soy tu hermana ¿no?, sé que tu estas, ¡esto es emocionante!, ¡mi hermanito tendrá su primero beso!
Mario: ¿Disfrutas ver que torturan a tu hermano, cierto? Eres peor oigual a ella.

Beatriz: ¿Pero qué dices?, mira para que la vuelvas loca, aprende el beso francés, o también puedes intentar el ruso, la lengua trenzada o ...

Mario se levanta y la empuja fuera de la habitación.

Beatriz: ¡Oye!, ¿Qué haces?

Mario: Sal déjame en paz solo quieres torturarme, pensé que me ayudarías pero tuve falsas esperanzas.