Al día siguiente todo parecía marchar bien Mario dormido en su
habitación como hacía todos los domingos, siempre dormía toda la mañana.
¡Wick!, ¡sffp!
Mario dormía
viendo a la pared y poco a poco empezó a escuchar los mismos ruidos.¡Wick!,
¡sffp!
Pero quería seguir
durmiendo así que hizo caso omiso a los ruidos, de pronto sintió algo que le
observaba y un poco de calor en su oreja derecha y cuando se acomodó con la
cara hacia arriba, al entre abrir los ojos vio alguien encima de él que le
dijo: “¡Buenos días cariño!”, con unos ojos bien abiertos, brillosos llenos de
admiración y el rostro enrojecido.
Mario se puso rojo y grito: “¿Qué haces?, ¡fuera de mi cuarto!, ¿qué
no ves que estoy dormido?, es mi privacidad, ¡Mamá!, ¿Quién dejo entrar a Marta?”.
Su mamá se asomó con una sonrisa diciendo dulcemente: “Yo fui
cariño, es que ustedes son una pareja tan linda que no me pareció correcto que
una dama tenga que esperar a su prometido en la sala, además cualquiera podría
entrar y pensar que es tu hermana, sería malo que la cortejasen ¿No crees?,
además ustedes están jóvenes y estando ustedes solos quien sabe que podría
pasar, yo estoy un poco sorda y este cuarto es un poco tan bien cerrado que si
algo pasase no me daría cuenta”
Mario: “¡Mamá!, esto no es un juego, por favor no hagas esto cada
vez que ella viene, la dejas entrar sin mi permiso, pero un momento ¿Cómo abriste
si yo cambie la cerradura y estaba bajo llave?”
Mamá: “Tu madre aún tiene sus encantos y recibí una ayudita de tu
padre, el hace todo lo que yo le diga sin objeciones, bueno los dejo solos para
disfruten de su juventud”, y ruborizándose continuó: “¡Hay!, ustedes me
recuerdan a tu papá y yo estando de jóvenes, él era, hay de solo pensarlo ya me
pongo roja”
Papá se asomó por debajo de la puerta y dijo: “Yo era su esclavo
ella siempre a sido mi ama, ¡Hijo!, escapa ahora que puedes, se libre”, Mamá le
dio una mirada y papá cambio su cara de decepción a una gran sonrisa y
alegremente le dijo: “Pero bueno, jajajaja, ustedes están jóvenes y pues hijo,
haz lo que tu mamá diga, entre estas paredes cualquier ruido no saldría.”
Mario: “¡Arghh!, bueno Marta sal que me cambio”.
Mamá: “De ninguna forma ella sale del cuarto” y dando unas lágrimas
y expresión triste dijo: “Que no consideras a tu madre, no ves que pueden
cortejarla si llega un invitado, eres un mal novio” y cambiando su estado de ánimo
alegremente dijo: “Además no tienes que tener ninguna pena, ya le he
actualizado con fotos tuyas a como yo te traje hasta del día de ayer, así que
ya te conoce de pie a cabeza y le he hecho memorizar todos tus lunares así que
no tengas pena y cámbiate, por cierto ya he cambiado el llavín”, terminado esto
cerró la puerta y le puso llave mientras al fondo se escuchaba la voz de Papá
diciendo: “¡Pobre de mi hijo!, le han metido a la jaula de los leones esto me
trae pesadillas” y a la vez se escuchó: “¿Hay cariño, tu tan dulce te acuerdas
de esos lindos momentos?, solo por eso vamos a celebrar a nuestro cuarto
reviviendo esos momentos” y Papá dijo: “¡Que alguien me salve!”.
Mario se sentó en la cama con su pijama, y quedo viendo a Marta
que estaba sonrojada y con la cara hacia el suelo, se levantó y le puso la mano
en la cabeza.
Marta: “No seas brusco, soy una chica delicada, además esta sería
la primera vez así que se gentil”
Mario: “¿Qué estás pensando que voy a hacer?, solo quiero pedirte
que te des vuelta voy a ir al baño y me cambiaré”
Ella levanto la mirada y se le arrojó encima y empezó a quitarle
la pijama mientras decía: “¡Oh, Mario!, ¡no seas brusco!, espera no hagas eso, ahí
no me toques, cuidado eso no me gusta, mira que aun somos simples chicos
universitarios y si haces eso quien sabe que pasará, yo soy una chica
responsable y pues aún tengo planes, además que dirán nuestros padres” Mario
claro forcejeaba con ella para evitar que la pijama fuese quitada por su némesis.
Mario: “¿Pero qué estás diciendo? Si tú eres la que está a punto
de violarme vamos entra en razón.”
De una u otra forma Mario logra envolverla en la sábana y logra atarla con ella sin darle movimiento alguno. Mientras Marta sonrojada solo decía "¡Oh Mario! no sabía que te gustaba este tipo de juegos, ¿pero trátame bien si?" diciendo esto Mario tomo una toalla un cambio de ropa y se metió al baño, se cambio ahí y luego salió.
Marta se había dormido en su cama envuelta en la sabana.
Mario se sentó en el piso y reflexionaba como su vida podía ser tan loca, se decía una y otra vez: "Solo quiero ser un chico normal, estudiar tranquilo, sin ruidos, una madre razonable, una amiga de la infancia con quien platicar y compartir mi amistad, no alguien loco como ella, ¿Qué hice para que estuviera así de loca y obsesionada?", se escucho un switch y se abrió la puerto, su mamá entraba alegremente, pero al ver dicha escena se vio como sus brazos se volvieron pesados exclamando: "Valla nada de acción, que dolor me provoca mi hijo, este niño odia a su madre y no la toma en cuenta" y poniendo su mano en sus ojos finjio llorar y salio por la puerta.
De una u otra forma Mario logra envolverla en la sábana y logra atarla con ella sin darle movimiento alguno. Mientras Marta sonrojada solo decía "¡Oh Mario! no sabía que te gustaba este tipo de juegos, ¿pero trátame bien si?" diciendo esto Mario tomo una toalla un cambio de ropa y se metió al baño, se cambio ahí y luego salió.
Marta se había dormido en su cama envuelta en la sabana.
Mario se sentó en el piso y reflexionaba como su vida podía ser tan loca, se decía una y otra vez: "Solo quiero ser un chico normal, estudiar tranquilo, sin ruidos, una madre razonable, una amiga de la infancia con quien platicar y compartir mi amistad, no alguien loco como ella, ¿Qué hice para que estuviera así de loca y obsesionada?", se escucho un switch y se abrió la puerto, su mamá entraba alegremente, pero al ver dicha escena se vio como sus brazos se volvieron pesados exclamando: "Valla nada de acción, que dolor me provoca mi hijo, este niño odia a su madre y no la toma en cuenta" y poniendo su mano en sus ojos finjio llorar y salio por la puerta.