martes, 19 de febrero de 2013

Segundo día


Al día siguiente todo parecía marchar bien Mario dormido en su habitación como hacía todos los domingos, siempre dormía toda la mañana.
¡Wick!, ¡sffp!
Mario dormía viendo a la pared y poco a poco empezó a escuchar los mismos ruidos.¡Wick!, ¡sffp!
Pero quería seguir durmiendo así que hizo caso omiso a los ruidos, de pronto sintió algo que le observaba y un poco de calor en su oreja derecha y cuando se acomodó con la cara hacia arriba, al entre abrir los ojos vio alguien encima de él que le dijo: “¡Buenos días cariño!”, con unos ojos bien abiertos, brillosos llenos de admiración y el rostro enrojecido.
Mario se puso rojo y grito: “¿Qué haces?, ¡fuera de mi cuarto!, ¿qué no ves que estoy dormido?, es mi privacidad, ¡Mamá!, ¿Quién dejo entrar a Marta?”.
Su mamá se asomó con una sonrisa diciendo dulcemente: “Yo fui cariño, es que ustedes son una pareja tan linda que no me pareció correcto que una dama tenga que esperar a su prometido en la sala, además cualquiera podría entrar y pensar que es tu hermana, sería malo que la cortejasen ¿No crees?, además ustedes están jóvenes y estando ustedes solos quien sabe que podría pasar, yo estoy un poco sorda y este cuarto es un poco tan bien cerrado que si algo pasase no me daría cuenta”
Mario: “¡Mamá!, esto no es un juego, por favor no hagas esto cada vez que ella viene, la dejas entrar sin mi permiso, pero un momento ¿Cómo abriste si yo cambie la cerradura y estaba bajo llave?”
Mamá: “Tu madre aún tiene sus encantos y recibí una ayudita de tu padre, el hace todo lo que yo le diga sin objeciones, bueno los dejo solos para disfruten de su juventud”, y ruborizándose continuó: “¡Hay!, ustedes me recuerdan a tu papá y yo estando de jóvenes, él era, hay de solo pensarlo ya me pongo roja”
Papá se asomó por debajo de la puerta y dijo: “Yo era su esclavo ella siempre a sido mi ama, ¡Hijo!, escapa ahora que puedes, se libre”, Mamá le dio una mirada y papá cambio su cara de decepción a una gran sonrisa y alegremente le dijo: “Pero bueno, jajajaja, ustedes están jóvenes y pues hijo, haz lo que tu mamá diga, entre estas paredes cualquier ruido no saldría.”
Mario: “¡Arghh!, bueno Marta sal que me cambio”.
Mamá: “De ninguna forma ella sale del cuarto” y dando unas lágrimas y expresión triste dijo: “Que no consideras a tu madre, no ves que pueden cortejarla si llega un invitado, eres un mal novio” y cambiando su estado de ánimo alegremente dijo: “Además no tienes que tener ninguna pena, ya le he actualizado con fotos tuyas a como yo te traje hasta del día de ayer, así que ya te conoce de pie a cabeza y le he hecho memorizar todos tus lunares así que no tengas pena y cámbiate, por cierto ya he cambiado el llavín”, terminado esto cerró la puerta y le puso llave mientras al fondo se escuchaba la voz de Papá diciendo: “¡Pobre de mi hijo!, le han metido a la jaula de los leones esto me trae pesadillas” y a la vez se escuchó: “¿Hay cariño, tu tan dulce te acuerdas de esos lindos momentos?, solo por eso vamos a celebrar a nuestro cuarto reviviendo esos momentos” y Papá dijo: “¡Que alguien me salve!”.
Mario se sentó en la cama con su pijama, y quedo viendo a Marta que estaba sonrojada y con la cara hacia el suelo, se levantó y le puso la mano en la cabeza.
Marta: “No seas brusco, soy una chica delicada, además esta sería la primera vez así que se gentil”
Mario: “¿Qué estás pensando que voy a hacer?, solo quiero pedirte que te des vuelta voy a ir al baño y me cambiaré”
Ella levanto la mirada y se le arrojó encima y empezó a quitarle la pijama mientras decía: “¡Oh, Mario!, ¡no seas brusco!, espera no hagas eso, ahí no me toques, cuidado eso no me gusta, mira que aun somos simples chicos universitarios y si haces eso quien sabe que pasará, yo soy una chica responsable y pues aún tengo planes, además que dirán nuestros padres” Mario claro forcejeaba con ella para evitar que la pijama fuese quitada por su némesis.
Mario: “¿Pero qué estás diciendo? Si tú eres la que está a punto de violarme vamos entra en razón.”
De una u otra forma Mario logra envolverla en la sábana y logra atarla con ella sin darle movimiento alguno. Mientras Marta sonrojada solo decía  "¡Oh Mario! no sabía que te gustaba este tipo de juegos, ¿pero trátame bien si?" diciendo esto Mario tomo una toalla un cambio de ropa y se metió al baño, se cambio ahí y luego salió.
Marta se había dormido en su cama envuelta en la sabana.
Mario se sentó en el piso y reflexionaba como su vida podía ser tan loca, se decía una y otra vez: "Solo quiero ser un chico normal, estudiar tranquilo, sin ruidos, una madre razonable, una amiga de la infancia con quien platicar y compartir mi amistad, no alguien loco como ella, ¿Qué hice para que estuviera así de loca y obsesionada?", se escucho un switch y se abrió la puerto, su mamá entraba alegremente, pero al ver dicha escena se vio como sus brazos se volvieron pesados exclamando: "Valla nada de acción, que dolor me provoca mi hijo, este niño odia a su madre y no la toma en cuenta" y poniendo su mano en sus ojos finjio llorar y salio por la puerta.

lunes, 18 de febrero de 2013

Quinto Poema


O musa mía, me has engañado, me dijistes que sería feliz a tu lado, no es así, soy dichoso y afortunado, me mentistes cuando me dijistes que me querías y tu no me quieres, tu me amas, si eres una mentirosa, y en tus mentiras he caido enamorado, por que he recibido mas de lo que tu me has prometido, y me quejo por que siempre me das mas de lo esperado, por que es mas de lo acordado.

En tus perfumenes donde caigo embriagado, con tus cabellos que me dejan todo abrigado, me has mentido, y has hecho de mi un niño consentido, me dijistes que llegaría al cielo contigo, pero he llegado mas largo al espacio y hasta me ha dado vértigo, sin parar tus mentiras no cesan, y hasta la fecha ni se cuanto pesan, tus mentiras sin embargo me hacen felíz cada día, felicidad que a muchos les hara sentir envidia.

Autor: rojoblandino, para mi mentirosita que a cautivado a mi corazón.

Cuarto Poema


No todo lo que brilla es oro, eso es cierto, por que tu brillaste y no eras oro, eras un pequeño y bello diamante. No todo lo que es oro es hermoso, existen muchas otras cosas mas lindas y preciosas...

El valor de lo bello no solo existe en el exterior, igual que un cofre, lo mas valioso es su contenido y no su presentación. Es también cierto que un libro se puede valorar por su portada, lo cual es también cierto en ti, desde que vi tu título aun sigo leyendo entre tus notas, y no me canso de leer tu indice y devoro lentamente cada apéndice y cada capítulo tuyo con cada letra y palabra que en el contienes.

Me he enamorado una y otra vez, y he perdido el camino por el cual a tu corazón llegue, si es posible borralo, deshazte de ese camino por que de tu corazón no deseo salir. Pierdeme en tus sentimientos, piérdeme y hazlo para siempre y hazlo lento. Me he llegado a dar cuenta que en ti he encontrado lo que hace tiempo he andado buscando.

T.A.M.

Rojoblandino... ♥

Tercer Poema


O amas o vives.
Si amas no puedes vivir, y si vives no puedes amar, cuando amas mueres por quien amas y cuando mueres por quien amas vives solo para amarle por eso no vives tu vida, vives su vida.

Pero habiendo amado, matas tu vida para entregarla toda, por que tu vida, ya no es más solo tuya. Pero una vez habiendo muerto por amor encuentras que pierdes los pesares de tu vivir, por que una vez muerto no sientes mas, el amor te llena todo y es tu fuente que te hace seguir, yo ya he muerto en ti, he dejado atrás los pesares de mi vivir, y dejo en mi amor la felicidad de ti en mi.

Pues ahora aquí tienes a un muerto en tu amor, dedicado solo para ti y solo para tu amor, ya no vivo por mi sino solo para ti, mi vida ya no es mía ahora es parte de tú corazón. Por que si yo viviese no sería tuyo, mi corazón no palpitaría más si eso ocurriese. Deja amor mío entonces que se detenga mi corazón en tu amor para ser siempre tuyo, que se detenga y pare mi vida para vivir en ti, quien no muera por amar, es egoista, vivir para uno mismo es egoismo, yo quiero matar mi vida para vivir por ti, y morir por ti, amarte en vida en la muerte de mi egoísmo. Te amo.
Autor: rojoblandino

Segundo Poema


El ciego apego de este pobre borrego
a tu juego abrazador que me quema como el fuego
en el suave sosiego del amor que no niego
el trasiego sentimiento que en tu marchar me dejas luego.

Tus besos que espero como piquetes de abejero
son los piquetes que quiero y cada uno entero
mi corazón espumero de tu amor que no es embustero
que viaja como mensajero en estos aires de Enero.

Esas rodillas que tan cerca están de las cerillas
entre las penumbras sombrillas de tus dulces cosquillas
estando mi mente en cuclillas con esas pobres mascarillas
que caminaba a hurtadillas resbalándome en aquellas calcetillas.

Estos versos que en abnegación escribo con dedicación
te los doy como canción en mi difícil abstracción
con una pequeña bella afirmación y tanta agitación
en la cognición de tu bella ecuación.

Yo te amo dulcemente con pequeño reclamo
en aquel tálamo que posaba aquel kilogramo
pesaba el tramo de mi corazón monógamo
el cáñamo de mi amor cubierto de tu bálsamo.

Guardo en este día la oda dentro de mi abadía
siendo mi corazón la alcancía de toda tu bella osadía
toda esta melodía me venia sonando desde hace mediodía
en la inmensa cobardía que se crea por tu ausente picardía.

Autor: rojoblandino

Primer Poema

Brilla la noche entera, en su luminosa oscuridad, alumbra la compañía completa de la sequía y como brisa brota el fruto de tu alegría, el destino suave e incierto del palpitar de tu corazón me acongojan y dan alegría, como lo especial de aquel día que vi brotar una rosa. Los zafiros empañados por tanta belleza que en ellos no se podía reflejar, un simple sueño creí haber visto en aquel paisaje con aquella preciosidad, lentejuelas de oro había en tu sonrisa, y una bella sonata angelical en tu cantar, tus dedos de pluma en mis lecturas parecían lo mas bello que nunca había llegado apreciar, al final el vuelo de tus pétalos me hicieron sonreír.
Autor: rojoblandino

domingo, 19 de junio de 2011

Un mal entendido

Marta: ¡Hola!, ¿Qué haces?

Dijo desde la habitación

Mario: Nada que te interese.

Respondió el chico sentado al lado de su cama.

Marta: ¡Mmmm!, quiero ver, ¿Me dejas?

Se movió lentamente hasta llegar al hombro del chico

Mario: ¡Arrgh!, mmm, quizás, no lo sé... No te dejaré, ¿por qué tendría?

Dijo el chico con una cara roja y volteando lo que hacía.

Marta: ¡Rayos! déjame ver que haces.

Dijo un poco enojada

Mario: Te digo que no quiero.

La chica se puso de pie

Marta: Entonces toma esto

Dijo mientras le golpeaba con el pie en la columna.

Mario: ¡Auch! eso duele, ¿estás loca? ¿Por qué me golpeas?, al menos te hubieras quitado los zapatos.

Marta: No me importa, muéstrame lo que haces.

Mario: ¡Esta bien, pero cálmate, pequeño demonio!
Mientras se sobaba la espalda con la otra mano, tomó lo que tenía en la mano y con un ligero movimiento le dio vuelta dejando ver el contenido del cuadro.

Marta: no entiendo que es todo eso, solo veo rayones y trazos, no entiendo nada, valla que si te gusta perder el tiempo.

Mario: Pues te dije que no te interesaría, pues no está completo, cuando lo termine te lo enseño. Siempre y cuando no me hayas matado primero.

El chico sonrió de una forma sarcástica. La chica se le acercó al hombro nuevamente con un aura oscura.

Marta: ¿Qué estas insinuando, escombro de basura? si tienes algo que decir hazlo sin murmurar y dilo alto y claro.

Y en un cambio total de actitud puso una sonrisa

Marta: ¿Por cierto que harás mañana?

Mario: Esconderme de un monstruo.

Nuevamente la chica cambio su ánimo.

Marta: ¡Tienes una gran boca!

Mario: No como la de alguien que se come a su novio en vida.

La chica con la misma actitud forzando una sonrisa le respondió

Marta: Nunca paras de hacer bromas, que boca la tuya, tendré que darte lecciones.

Ella se acerca lentamente por detrás y puso sus manos en el pecho del chico. El chico exclamo inmediatamente con una cara roja.

Mario: ¡Rayos!, ni muerto aceparía clases por parte tuya.

La chica al escuchar eso dio una sonrisa de travesura

Marta: ¿Dirás lo mismo si te digo que por cada respuesta correcta en el examen recibirás un beso?

Mario: Como sea déjame terminar ¿sí?, estoy ocupado, vente mañana y lo platicamos

Marta: ¿Eso es un sí?

Mario: ¡Sí!, ¡sí!, lo que tú digas. Ya me has atrasado mucho.

La chica se levantó inmediatamente se puso roja y volteo inmediatamente cubriéndose la cara

Marta: Valla, que has dicho, me has avergonzado.

Mario: Si, si, ya te dije que sí, ve a tu casa y mañana hablamos, déjame terminar esto, que es muy importante para mí.

La chica sonrió

Marta: No hay problema cariño, hasta mañana, ¡adiós!

Cerro la puerta y media hora después, la puerta se abrió nuevamente

Beatriz: Hermano, está lista la cena. Tu novia se fue hace media hora y nunca la vi tan feliz como ahora.

Mientras Mario estaba sollozando en un rincón, acurrucado como si de un niño espantado se tratase.

Beatriz: ¿Y a ti que mosca te pico?

Mario: Ese monstruo hoy está feliz pero mañana me mata.

Beatriz: ¿Por qué? si salió con una sonrisa. Que seguro ha de haber espantado a sus padres.

Mario: Pues esa es la razón, de alguna forma estábamos peleando, pero me encontraba tan concentrado haciéndole un regalo sin que se diera cuenta que no prestaba mucha atención a lo que ella decía, de alguna forma me las arregle para que no se diera cuenta lo que yo hacía, pero termine diciendo algo sobre darle un beso o recibir un beso, y al verle la cara feliz no pude aclarar las cosas.

Beatriz: ¿Y por qué no solo le das lo que ella pide?

Mario: Porque es simplemente mi primera vez, y que sea con ese demonio, será espantoso.

Beatriz: A ver, no entiendo, ella es tu novia ¿no?...

Mario: Corrijo, ella dice ser mi novia, ¿además quien sería novio de una cosa como esa?
Beatriz: Hay que lindo ustedes se aman, bueno como sea, besarse es algo normal entre las parejas, así que relájate, todo saldrá natural.

Mario: Es que parece que no me entiendes.

Beatriz: Claro que si te entiendo, soy tu hermana ¿no?, sé que tu estas, ¡esto es emocionante!, ¡mi hermanito tendrá su primero beso!
Mario: ¿Disfrutas ver que torturan a tu hermano, cierto? Eres peor oigual a ella.

Beatriz: ¿Pero qué dices?, mira para que la vuelvas loca, aprende el beso francés, o también puedes intentar el ruso, la lengua trenzada o ...

Mario se levanta y la empuja fuera de la habitación.

Beatriz: ¡Oye!, ¿Qué haces?

Mario: Sal déjame en paz solo quieres torturarme, pensé que me ayudarías pero tuve falsas esperanzas.